sábado, 2 de febrero de 2013

Chimp see, chimp learn: First evidence for chimps improving tool use techniques by watching others

Chimp see, chimp learn: First evidence for chimps improving tool use techniques by watching others: Chimps can learn more efficient ways to use a tool by watching what others do, according to new research. Their study presents the first experimental evidence that chimps, like humans, can watch and learn a group member's invention of a better technique.

Nanoparticles that look and act like cells

Nanoparticles that look and act like cells: By cloaking nanoparticles in the membranes of white blood cells, scientists may have found a way to prevent the body from recognizing and destroying them before they deliver their drug payloads.

Getting fit fast: Inactive people can achieve major health and fitness gains in a fraction of the time

Getting fit fast: Inactive people can achieve major health and fitness gains in a fraction of the time: With many of us struggling to get enough exercise, sport and exercise scientists have been working on a time-saving solution.

Tragar

Tragar:
El informe de la OCU sobre la mala calidad de las hamburguesas nos llega en un momento en que, por lo menos a mí, no me surte el menor de los efectos. Tengo el paladar insensibilizado a fuerza de tragar ruedas de molino y una serie de camiones con tráiler. Por ejemplo, estoy tan curtida —esos suizos avisando a Bárcenas de que se le estaba investigando, ese caballerete afín a las infantas insinuando, con su presencia en las operaciones del yerno, que la Casa del Rey le apoyaba; tanta ocultación, tantos enjuagues—, que empiezo a creer a pies juntillas que Gas Natural se propone dejar Doñana como un queso, al tiempo que respeta la sostenibilidad del parque natural y la vida en libertad del muy preciado lince ibérico. Es más, estoy decidida a admitir que los efluvios de gas que puedan producirse colocarán al lince y le darán una vida mucho más agradable que la nuestra, que se produce a pelo, todos los días y sin marihuana.
Por consiguiente, que decía Felipe González, estoy dispuesta a aceptar que el hecho de que el expresidente socialista esté ahora en Gas Natural, aportando su ciencia infusa, no tiene nada que ver con que hasta hace poco cultivara bonsáis, o lo que hiciera o hiciese, en el patronato de Doñana, por no hablar de sus anteriores periodos vacacionales. En realidad, si una se mete en las páginas que la mencionada multinacional energética mantiene en la Red, coge un violín y, haciendo sonar una melodía bucólica, mira el apartado “Nuestro compromiso con el medio ambiente”, una descubre que aparece la foto de unas manos sosteniendo una planta enana. ¿Es el propio Felipe?
De modo que, por mí, no se preocupen los fabricantes y expendedores de hamburguesas-basura. Vivo una vida basura. Trago mierda todos los días.

Seamos claros

Seamos claros:
Aceptada la premisa de que el único orden real es el económico y que todos los demás el jurídico, el religioso, el cultural, etc. -son manifestaciones delirantes de ese orden, al que sirven fielmente incluso cuando lo rechazan, la Educación para la Ciudadanía, en efecto, daba risa. Tenía sentido cuando nos engañábamos respecto a la composición cualitativa y cuantitativa de la realidad, o cuando, sin engañarnos del todo, pensábamos que las cosas se podían modificar dándole la vuelta al papel, como ocurre en ese dibujo en el que, al ponerlo boca abajo, aparece un hada donde antes se veía una bruja. Creíamos ingenuamente, pobres, que el hada socialista estaba dentro de la bruja liberal.
Asumida ya hasta por los chinos, que son los últimos comunistas influyentes, la máxima de que "es la economía capitalista, idiotas", el escándalo provocado por el desvelamiento de la contabilidad B del PP resulta bastante artificial. Los sobresueldos, si se estudian a fondo, se ajustaban a la responsabilidad de los sobrecogedores como la actuación de la policía en la estación de Atocha fue "proporcional" a la actitud de los ciudadanos. ¿Que usted vio otra cosa en los telediarios? El problema es de usted, como si en el indulto del kamikaze advierte que el hijo del ministro de Justicia trabaja en el despacho que llevó su defensa. O como si en la amnistía fiscal descubre la necesidad de echar una mano a Bárcenas para blanquear su fortuna. O como si en la compra del ático marbellí de Ignacio González percibe lo que salta a la vista, etc.
Seamos claros: ni Educación para la Ciudadanía ni hostias. En las actuales circunstancias de dictadura económica completamente asentada, lo que se debe preguntar la juventud es cómo ingresar en alguna de las mafias existentes para escapar al destino de reponedor, cuando no de parado infinito.

¿Una segunda transición?

¿Una segunda transición?:
Estos son algunos de los serios problemas institucionales, económicos y políticos que están aflorando en España. Primero, el sector público es hoy demasiado grande para poder ser financiado con los ingresos fiscales procedentes de sus ciudadanos y empresas. Hay que luchar contra la evasión fiscal, al estar el IRPF excesivamente concentrado en los asalariados, pensionistas y autónomos y al ser la evasión del IVA todavía muy elevada.
En 2008, antes de la recesión, 18,65 millones de personas declararon por IRPF, pero solo 8.590 (el 0,046%) declararon ingresos superiores a 600.000 euros; 87.300 (el 0,47%) entre 150.000 y 600.000 euros y 677.000 (el 3,63%) entre 60.000 y 150.000 euros. Es decir, el 95,85% declaró rentas inferiores a 60.000 euros y solo el 4,15% declaró rentas superiores a 60.000 euros. En 2010, los declarantes de más de 600.000 euros cayeron a 5.189 y los de entre 150.000 y 600.000 euros a 67.744.
En 2012, la Comisión Europea ha estimado que la economía sumergida en España alcanzaba el 19,2% del PIB y otras estimaciones llegan el 25% del PIB. Esta contiene actividades productivas que evaden impuestos directos e indirectos, Seguridad Social, salarios mínimos, etcétera, contribuyendo a que nuestros ingresos por IVA sean el 5,4% del PIB frente al 7% de media de la UE.
A la sumergida hay que añadirle la ilícita, compuesta por actividades delictivas (terrorismo, contrabando de mujeres, niños, especies, órganos, drogas y armas, blanqueo de dinero, prostitución, consumo de drogas) financiadas con billetes en euros y dólares de alta denominación, cuyos propietarios no pueden ser detectados por ser al portador. Lamentablemente, en 2007, circulaban en España el 36% de todos los billetes de 500 y 200 euros de la Eurozona, cuando nuestro peso porcentual de su PIB total era del 11,9%.
Segundo, a esta corrupción privada hay que añadir la política o pública, que afecta a aquellos políticos, gobernantes y administradores públicos que abusan de su poder vendiendo bienes públicos por debajo de su valor o dando concesiones administrativas por encima de su valor, para obtener una ganancia privada o partidista.
El índice de percepción de la corrupción de Transparencia Internacional (2012) clasifica a España en el puesto 30 detrás de Chipre y de Botsuana y por delante de Portugal, cuando la gran mayoría de los países de la Eurozona están entre los 22 primeros, salvo Italia (72).
Corrupción privada y pública atañen a la inspección fiscal, Policía, Guardia Civil y también a la justicia, que siendo mayoritariamente eficiente, es excesivamente lenta, haciendo que muchos delitos prescriban antes de llegar a la Audiencia o al Supremo, incentivando a muchos delincuentes extranjeros a residir en España.
Tercero, el sector público es grande y menos eficiente que en otros países europeos al solaparse en cuatro niveles distintos de Administraciones públicas y necesita cuanto antes una profunda reorganización de sus niveles y competencias.
En 2010, el 40% de nuestros 47 millones de habitantes residía en 33 municipios de más de 100.000 habitantes, ocupando solo el 1% del territorio nacional. El 52% vivía en 83 municipios de más de 50.000 habitantes y el 68% en 252 municipios de más de 20.000 habitantes, pero existen 8.114 ayuntamientos. Siendo 168 ayuntamientos los que hacen frente a la mayoría de las demandas económicas y sociales de los ciudadanos, son las comunidades autónomas las que concentran el mayor poder de gasto, y la Administración central quien concentra el mayor poder de ingreso.
También en 2010, el mayor gasto del Estado lo hacían las autonomías (35% del total y 16% del PIB), seguidas de la Seguridad Social (32% del total y 14% del PIB), de la Administración central (20% del total y 9% del PIB) y de los ayuntamientos (13% del total y 6% del PIB). El mayor ingreso lo recaudaba la Administración central (37% del total y 13% del PIB), seguida de la Seguridad Social (33% del total y 12% del PIB), las autonomías (19% del total y 7% del PIB) y los ayuntamientos (11% del total y 4% del PIB).
Esta asignación territorial de ingresos y gastos debe modificarse para que los servicios de las Administraciones públicas estén más cerca de las demandas de los ciudadanos y para que cada Administración, especialmente las autonómicas, intente mejorar sus propios ingresos fiscales recaudándolos de sus propios ciudadanos, en lugar de vivir solamente de las transferencias de la Administración central, sin recaudar incluso impuestos cedidos. Son los impuestos los que justifican una representación política y no al revés.
El número de empresas públicas, especialmente autonómicas y municipales, es desproporcionado y mayoritariamente en pérdidas, siendo algunas más un sistema de generación de nóminas y dietas, de colocación de políticos y de captura de rentas que un medio eficaz de enfrentar necesidades económicas. Han proliferado las televisiones autonómicas, financieramente insostenibles, perdiendo 1.600 millones en 2011.
Cuarto, en los partidos políticos ha comenzado a primar el interés partidista sobre el general. No han invertido recursos suficientes para mejorar la excelencia en aquellos factores de producción intangibles (educación, formación, investigación, desarrollo, innovación y tecnología) que generan ya la mayoría del crecimiento de las economías avanzadas. Muchos Gobiernos autónomos y locales han primado la inversión en bienes tangibles, como suelo, construcción y vivienda, porque, entre otras razones, podían llegar a generar una apropiación de rentas al ser contratadas o conceder sus permisos.
Durante más de dos siglos, las cajas de ahorro han sido fundamentales para financiar el desarrollo local, provincial y regional español, mientras sus obras sociales aportaban servicios públicos necesarios. La Ley de Órganos Rectores de las Cajas de 1985 intentó “democratizar” sus órganos de gobierno, obligando a que en sus asambleas estuviesen presentes representantes de corporaciones municipales y provinciales, impositores, empleados y la corporación fundadora. Finalmente, la mayoría de miembros de sus asambleas, consejos y obras sociales han terminado siendo políticos y representantes sindicales.
El resultado final es que de 46 cajas existentes en 2009, hoy solo quedan 11 bancos de cajas, 3 de ellos nacionalizados agrupando 12 cajas, y 2 cajas pequeñas. Excluyendo aquellas Cajas cuyos directores rechazaron determinados deseos de sus presidentes y consejos (logrando mantenerse en sus puestos) muchas han terminado quebrando, siendo fusionadas o compradas. Durante la burbuja, las cajas aumentaron un 25% sus sucursales y un 27% su personal, mientras los bancos los reducían en un 5%.
Quinto, en los interlocutores sociales, patronales y sindicatos, parte fundamental de la sociedad civil, también prima su interés corporativo. Han sido, en buena parte, responsables de nuestros desmesurados niveles de paro, al no ponerse de acuerdo, oponerse o impedir varias reformas laborales. España es líder de la UE con 6.000 convenios colectivos, mayoritariamente provinciales que, hasta la reciente reforma laboral, han provocado cierres masivos de pymes en cada recesión.
En lugar de organizarse a nivel sectorial y nacional, como en la mayoría de la UE, lo están también a nivel regional y provincial e incluso local, creando organizaciones excesivamente grandes y costosas para su actividad real. Además, cada uno recibe cientos de millones de euros anuales de subvenciones procedentes de la cuota de Formación Profesional y del Fondo Social Europeo, para facilitar la formación profesional continua.
A pesar de recibir elevadas subvenciones públicas, los sindicatos no publican todavía cuentas auditadas por auditores independientes y la CEOE por vez primera ha publicado este año las de 2011. En 2001, una inspección del FORCEM por el Fondo Social Europeo mostró que una parte de sus subvenciones no había sido invertida en formación profesional continua, exigiendo su devolución.
Para cambiar cuanto antes el rumbo de estas graves y nocivas tendencias, la débil sociedad civil española debe reorganizarse y los dos grandes partidos políticos deben promover, conjuntamente, cambios legislativos y constitucionales.
Guillermo de la Dehesa es presidente del Centre for Economic Policy Research (CEPR).

Siento vergüenza de este país, de Félix Alonso

Siento vergüenza de este país:

Realizando un ejercicio reflexivo de difícil ejecución, uno trata de pensar qué podría hacer para modificar un sistema perverso, podrido, manipulado y pervertido por los cuatro costados. 

Cada cual se sienta a tratar con uno mismo, busca un rato de sosiego más allá de la indignación que produce el choque con la realidad. Intenta situar la responsabilidad de sus actos dentro del sistema, realiza autocrítica y modula el modo de comportarse de cara al futuro. 

Tras una concienzuda reflexión llegas a la triste conclusión de que hay poco que rascar por muy ejemplar que sea tu conducta. Si te manifiestas te crujen a hostias, si tienes la suerte de poder ir a la huelga te quitan una pasta para nada, y si te soliviantas ya habrá alguien que te baje los humos. Solamente, si tienes para ir al bar allí podrás arreglarlo, al menos durante un rato.

También puedes ir a votar cuando toque, aunque cada día son más los que tienen la sensación de que meter el sobre en una urna es igual que introducirlo por la rendija de una alcantarilla. Esa desafección es sumamente peligrosa pero del todo comprensible. 

Cuando vives en un país en el cual la división de poderes es una utopía, donde la corrupción es tan común como que amanezca y donde el de al lado no destapa lo de el de enfrente por miedo a que se descubran sus miserias pierdes toda esperanza. 

Poco nos queda, de la indignación a la resignación hay un camino bien corto. Estamos aletargados y con la respiración entrecortada. Andrea Fabra no lo debió explicar con la suficiente claridad, y mira que era un mensaje explícito. 

Si tienes dinero compras el poder, si tienes el poder terminas haciéndote con el dinero y de la igualdad hace tiempo que no hay noticias. La solidaridad tiene encima una mugre de la cual es imposible zafarse.

Me deja pocas esperanzas este país. Uno tiene la sensación de que siempre nos cargan el mochuelo a los mismos y que si tienes capacidad para pleitear y defenderte saldrás indemne por considerable que haya sido el delito. 

Terminarán echándonos, y los que aquí queden tendrán como único compañero de viaje el pesimismo. Jamás pensé que pudiera llegar a decir esto, siento vergüenza de este país.