Derroche insultante:
8.000 policías tomaron las calles de Barcelona para evitar incidentes en la reunión del Banco Central Europeo. Su misión era garantizar la seguridad de los 22 miembros del Consejo del Banco y otras autoridades.
Toda esta parafernalia la pagamos los ciudadanos con nuestros impuestos. Esta reunión podría celebrarse mediante videoconferencia. Seguro que llegan a la conclusión de que lo mejor es seguir con la austeridad (la ajena, claro).— Antonio Fernández Laborda.
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